nuestra historia

 Del basural a la trinchera cultural

La toponimia del deseo: del estrago social a la poesía. Una historia para contar

1994 – El acto fundacional:

 En un Tucumán marcado por crisis, el grupo Teatro Marfil Verde tomó una sodería abandonada en Villa 9 de Julio. No fue solo limpiar un basural: fue plantar la bandera del teatro independiente en la provincia. Un gesto político: afirmar el derecho a la cultura propia. El primer encuentro con el barrio fue una denuncia por ‘secta’. El arte fue nuestra respuesta.

Los Años de Conquista

La Raíz Comunitaria:

 Salimos a la calle: murga, fogatas de San Juan, teatro en la ochava. Éramos un hecho cultural nuevo, arraigado en la geografía tucumana. Los niños del barrio, sin prejuicios, fueron la primera grieta en el miedo y nuestros primeros aliados. Cambiamos piedras por pinceles.

La Consolidación

Un Faro en el NOA (2005-2015):

 Nos convertimos en polo de referencia ineludible para la cultura independiente del norte. Generamos festivales que cruzaron provincias, tejimos redes, llevamos el teatro tucumano a las cárceles. Siempre con la consigna del tucumano Víctor García: ‘Todo muro es una puerta’.

Hoy

La Herencia Viva (2025 – 30 Años):

 Somos un patrimonio vivo de la resistencia cultural tucumana. Seguimos en la misma esquina, profundizando el trabajo con nuevas generaciones. Somos archivo de memoria, taller abierto y sala que vibra. La prueba de que el teatro independiente, cuando se arraiga, no solo sobrevive: florece y da frutos a toda una comunidad. Una fábrica de arte que nunca dejó de burbujear.

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